SIP califica de censura la nueva "Ley contra el odio" en Venezuela

Regolare Commento Stampare

Caracas. - El dirigente del partido Acción Democrática (AD) y miembro de la Comisión permanente de Medios de Comunicación de la Asamblea Nacional (AN), Carlos Prosperi, aseguró que el Gobierno nacional pretende "criminalizar la protesta pacífica" con la Ley Contra el Odio, que aprobó recientemente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

Los medios de comunicación que difundan mensajes "a favor de la guerra o (hagan) apología del odio nacional" serán sancionados con la revocatoria de la concesión.

El mandatario justifica la ley asegurando que 29 personas fueron "quemadas vivas por ser chavistas", en el marco de las manifestaciones opositoras.

"Una vez más la ANC se pone de espaldas a un mandato que le dio un determinado sector chavista, que los eligió para que se dedicaran a redactar una nueva Constitución, por lo tanto, ellos no pueden estar usurpando las funciones de la AN", manifestó el diputado durante una entrevista en el programa A tiempo, que transmitió Unión Radio.

La misión de Venezuela en la Organización de la OEA acusó ayer al secretario general, Luis Almagro, de "abusar" del organismo con las audiencias públicas que ha promovido para determinar si en el país se han cometido crímenes. El capitalismo niega el derecho de igualdad de las personas.

Los medios tampoco pueden incitar a la realización de acciones de violencia. La difamación también es, de hecho, un delito contemplado en las leyes de muchas naciones.

En esa misma reunión se aprobaron dos resoluciones sobre Venezuela.

Sembrar el miedo entre la gente no es la manera de lograr que la sociedad viva en paz. Una, condena la práctica represiva del régimen de restringir la entrega y renovación de pasaportes y otras identificaciones a periodistas; y la otra, denuncia las numerosas violaciones a la libertad de expresión y la libertad de prensa "con el propósito de silenciar voces disidentes".

A su juicio, la legislación enderezará a una derecha que tiene entre sus estrategias políticas la incitación a la violencia, a la destrucción y a la muerte.

La intención de esa ley es tratar de obligar a los venezolanos a que no digan lo que piensan.